Envíos GRATIS a la península por compras superiores a 50 euros. Para Canarias y Baleares, por favor, ¡contacta con nosotros!

ENTREVISTA A CLAUDIA GÓMEZ: «RENDIRSE NUNCA FUE UNA OPCIÓN»

“Rendirse nunca fue una opción”

Hace tan sólo un año que rodaba en pista para evitar las cuestas. Pero esto fue antes de convertirse en Campeona de España de carreras por montaña. Nada más verla aparecer es habitual preguntarse “¿cómo puede concentrarse tantísima fuerza en un cuerpo tan diminuto? ¿En menos de 50 kilos?” Puede que ni ella, estudiante de Física, tenga una posible respuesta. Alma rojinegra. Como Katir, no escucha a nadie más que a su entrenador. Carácter de hierro, oculta en sus gafas negras, la chica dura de Suanzes entrena ahora siempre en tierra. Al son de los compases de su entrenador y capitán general de Suanzes, Isidro Rodríguez, lucha día a día para que el sueño siga. Eso sí, como diría y repetiría el maestro Isidro, “no hay que tener prisa”.

(Entrevista realizada en colaboración con Sergio Carro Rodríguez, atleta del Club Atletismo Suanzes de San Blas)

¿Cómo y cuándo empezaste en el atletismo? ¿Cómo conociste a tu entrenador?

Mis inicios en el mundo de la carrera, llanamente, empezaron siendo bastante pequeña. En aquellos días insistía a mi madre para que me dejara ir a hacer los recados con el único pretexto de que podía ir corriendo. Obviamente, esto se acabó porque en el barrio empezaron a ver a una niña pequeña que corría como una loca y, cuando mi madre se enteró, aquellas aventuras llegaron a su fin. Fue en ese momento cuando aproveché, después de haber hecho esgrima y alguna otra cosilla más, para decirles a mis padres que quería correr. A mi madre, en un principio no le pareció la mejor idea, pero mi padre, que me ha apoyado siempre en todo, dijo que si yo quería correr iríamos al fin del mundo corriendo. Por entonces debía tener unos 13 o 14 años; hice una búsqueda de clubes próximos a mi casa y encontré aquel en el que estoy.

¿Cuántas horas le dedicas al día al entrenamiento? ¿Y al descanso? 

Normalmente entrenamos unas dos horas al día y la parte correspondiente al descanso es variable. En general, durante las vacaciones, una vez terminado el entrenamiento procuro descansar físicamente el resto del día. Durante el curso académico esto es más complicado, aunque procuro dormir mucho, porque necesito dormir mucho, y es cierto que hay veces que no descanso todo lo que me gustaría o lo que necesitaría.

Has mencionado el descanso físico, ¿cómo llevas el descanso psicológico?

La verdad es que hay muchas cosas en mi vida que me gustan mucho, por lo que descansar psicológicamente no me cuesta trabajo. Cuando termino de entrenar, procuro no dar vueltas a lo que he entrenado el resto del día y, como siempre tengo alguna otra ocupación con la que distraerme, no suele ser éste un problema.

¿A quién le debes la elección de tu deporte? 

Sin que suene arrogante, creo que no le debo la elección a nadie más que a mí misma. Siempre me gustó correr y en mi familia no hay nadie que corriera; tampoco tenía ninguna referencia. De hecho, cuando era pequeña, mi deportista de más referencia fue Rafa Nadal, que no creo que corra mucho -sonríe-, bueno, corre… de lado a lado de la pista.  

¿Cómo consigues compatibilizar tu día a día con el entrenamiento? 

Eso me pregunto yo cada día –sonríe-. Creo que lo consigo porque tengo un equipo que me rodea que me lo pone muy fácil. Además del interés que pongo, es mucho más sencillo cuando tu entorno te facilita el trabajo. Si tuviera que hacer frente a todo lo que tengo que hacer frente yo sola, probablemente no llegaría ni a la mitad o me quedaría en el camino.

Los que hacen que lo consigas, entre ellos, ¿puede haber algún referente fuerte?

Sí, yo pienso que todo el mundo, salvando excepciones, debería de tener como primeros referentes a sus padres. Desde luego para mí lo son. Y cada uno, dentro de sus posibilidades, me lo facilita al máximo. Sé que en algunos momentos o, más que en algunos, en muchos, es complicado. También puede ser frustrante para ellos en otras ocasiones. Y siempre, siempre los tengo como referencia, pero, más que deportiva, vital. Luego, por supuesto, siempre hay gente que no conoces y que por algún aspecto en concreto te resulta fascinante. Sin embargo, creo que no hace falta buscar modelos a seguir en la gente que parece maravillosa, porque muchas veces los modelos están más cerca de lo que crees. Yo tengo a mi entrenador al lado todos los días y para mí es mi mayor modelo.

¿Cuál ha sido el título que más ilusión te ha hecho ganar? ¿Por qué?

Si te soy sincera tampoco tengo mucho donde elegir porque título, lo que se dice título, sólo he ganado uno. El resto de cosas no eran títulos o no he ganado. Hace ya un año, me hizo muchísima ilusión cuando gané el Campeonato de España de Cross por clubes porque se lo pude dedicar a mi padre, que había pasado una temporada complicada. Y me hizo también muchísima ilusión el título de Campeona de España de Montaña, ya que la primera vez que me enfrenté a una competición de montaña mi actuación fue francamente vergonzosa y estaba convencida de que nunca volvería. Y al final, fue ahí donde se me alinearon los astros y donde tuve un resultado más destacable.

¿Te hace más ilusión ganarlo o poder celebrarlo? Con tus cercanos, con tu entrenador, a quien has mentado.

A mí celebrarlo… en general no me gusta celebrar las cosas. Es una analogía un poco absurda, pero es lo mismo que le dije precisamente a Isidro cuando habíamos vuelto de Liencres: “mojarse un poco los labios con el vino le gusta a todo el mundo, pero hay que tener mucho cuidado porque, si te pasas de la raya, te puedes caer en el barril y, entonces, no sales de ahí”. Igual que él siempre me ha dicho que “lo malo pasa y no pasa nada, hay que superarlo”, con lo bueno es un poco igual: “está bien conseguirlo, mas tampoco hay que quedarse estancado ahí ni creerse superior”.

¿Manías confesables en competición? ¿Te consideras supersticiosa? 

No, la verdad es que no soy nada supersticiosa. No suelo tener muchas manías y, bueno, más que una manía, tengo una necesidad fisiológica en las competiciones: necesito ir al baño antes de correr. 

¿Qué aspectos valoras más a la hora de elegir una camiseta para tus carreras?

En el caso de mis carreras, prefiero correr con alguna prenda de ropa especial. No con la que haya tenido un resultado antes especialmente reseñable, pero sí que bien me la haya regalado una persona importante o bien la tenga ligada a una experiencia positiva. Eso a la hora de competir. A la hora de entrenar, la verdad es que tampoco tengo muchas preferencias. Me gusta ir cómoda y, normalmente, prefiero una prenda que se me ajuste al cuerpo.

¿Qué te gusta hacer cuando no estás con ropa de deporte? ¿Alguna comida que ames y a la que tengas que renunciar por los entrenamientos? 

Cuando no estoy con ropa de deporte, lo que más me gusta pensar es que ya quedan menos horas para que vuelva a estar otra vez con ropa de deporte. Además de eso, me gustan muchísimas otras cosas, prácticamente todo lo que descubro me acaba gustando. En general, me gusta vivir con pasión, casi todo; bueno, cocinar no me gusta -niega con el dedo y la cabeza mirando al suelo-.

En cuanto a las comidas a las que tenga que renunciar -piensa brevemente-, lo cierto es que creo que no renuncio a nada en especial.

¿Tienes algún proyecto en marcha o que vayas a comenzar?

Mi proyecto estrella, es seguir teniendo proyectos. Estoy en proceso de intentar sacarme el carnet de conducir que tampoco es un proyectazo, pero bueno, es un proyecto al fin. Y no sé, pienso que mi proyecto con mayúsculas, por el momento, es seguir creciendo y mejorando.

¿Te tomas tus proyectos, en minúsculas, igual que tu carrera deportiva?

Sí, yo creo que sí. No sé si es una ventaja o, en algunas ocasiones, un inconveniente. Pero sí, cuando encaro un proyecto y me comprometo con algo, necesito hacerlo al máximo de mis posibilidades.

¿Crees en la exigencia al cien por cien? ¿Crees que es saludable?

Creo en la exigencia y en la importancia de exigirse, pero, por experiencia propia, sé que hay ocasiones en las que exigirse siempre al cien por cien lleva a que no puedas rendir ni un setenta. Por ello,  creo que pretender estar siempre al cien por cien no sólo no es saludable, sino que es prácticamente inasumible. 

Si tuvieras que elegir un deportista del que aprender ¿quién sería? 

Si estamos buscando figuras de referencia supongo que serían varios. He hablado de que, cuando era pequeña, uno de mis referentes era Rafa Nadal y creo que, prácticamente, Rafa Nadal es el referente de media España. También me gusta mucho, pero más que por el deporte en sí, quizás por la manera en que ha aceptado los noes que luego han sido síes, la figura de Lidia Valentín. También creo que Mireia Belmonte es una mujer que, más allá de sus medallas, cada vez que nada enseña lo importante que es la constancia y el empeño.

¿Te atrae leer historias de fracasos o las evitas y cambias rápido por los éxitos de la gente que se ha conseguido superar?

Yo creo que, si algún día me encontrara una historia en la que solamente hablaran de éxitos, sería totalmente falsa. Lógicamente, lo que haya podido conseguir, no es absolutamente nada en comparación con lo que han conseguido grandes personas. Pero en cualquier historia de éxito tiene que haber sí o sí fracasos. Si no, te están intentando vender “gato por liebre”.

¿Y los fracasos absolutos?

A mí mi padre me ha dicho siempre que sólo hay una cosa que no tiene solución y es la muerte. De este modo, pienso que no hay fracasos rotundos, es más, en ocasiones lo que consideramos fracasos pueden transformarse en oportunidades.

¿De dónde sacas la motivación para alcanzar o, al menos, intentar alcanzar, todo lo que te propones día a día?

La verdad es que no tengo ninguna respuesta, no la saco de ningún lado. Creo que es algo que está dentro de mí, tengo muchas ganas y, cada día, cuando me levanto, pienso que lo más maravilloso es que voy a poder vivir un día más.

¿Puedes darnos una definición de lo que significa ser sostenible? ¿Qué supone en tu vida diaria (hábitos…)?

Supongo que una definición como tal, como la del diccionario, no – se ríe -, no puedo dar. Para mí, ser sostenible es ser equilibrado. Poder encontrar un promedio siempre, como decía Aristóteles, ese término medio. En mi vida diaria y en mis hábitos supone precisamente eso: tratar de compensar las que, a veces, son un poco excesivas ganas que tengo de hacer cosas con, obviamente, no hacer nada. Y así, tratar de estar en una posición, no sólo física, sino también mental, lo suficientemente equilibrada como para poder de verdad emprender proyectos con una mínima garantía.

¿Has probado o probarías nuevas prendas hechas a partir de fibras naturales y sostenibles, concretamente, de bambú?

¿Concretamente de bambú? No, la verdad es que no, no he probado. Tengo la suerte de contar con la ayuda de un patrocinador y me consta que, durante los últimos tiempos especialmente, están muy puestos con este tema de la sostenibilidad. Sé que van desarrollando algunas prendas singularmente concebidas para que sean sostenibles, pero tampoco tengo una idea mucho más profunda al respecto.

¿Tienes algún lema de vida muy asimilado? ¿Cuál?

No soy muy de frases, la verdad es que no tengo una arraigada como tal. Sí que es cierto que cuando empecé a correr, y me lo empecé a tomar un poco más en serio, mi frase estrella era la que escribí con un rotulador negro en una mochila: rendirse no es una opción. Y, aunque sea un poco tópico y un poco frase “míster wonderful”, sí creo que la mantengo. A veces me la repito y… bueno, a veces no me hace falta repetírmela porque ya me la he hecho propia. Pero sí, quizás si tuviera que decirte una frase te diría esa.

¿Algún mensaje para quienes lean esta entrevista?

Yo no creo que deba dar ni mensajes ni lecciones a nadie porque yo soy la primera que necesita aprenderlas. En respuesta a la pregunta, por encima de todo, les diría lo mismo que me repito a mí misma todos los días: si de verdad quieres algo, ve en su busca.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Open chat
¿Necesitas ayuda?