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MIGUEL DEL POZO. UNA COMPOSICIÓN DE CABEZA Y CORAZÓN

«Si piensas demasiado en la meta, no disfrutarás del camino»

 “Cuando todo te va bien pierdes la perspectiva. Los baches vienen bien para volver a disfrutar de otras cosas como si fuera la primera vez”

3.000 metros en 8´ 53”, 5.000 metros en 14´ 59”, 10.000 metros en 31´ 04” o medio maratón en 1h 09” 36” son marcas a la altura de todo un Campeón de Europa Máster. Nadie lo diría al verle aparecer por la pista del Club Atletismo Suanzes de San Blas, con su carismático y holgado atuendo de obrero, destilando humildad a cada movimiento. Se le nota a la legua la gratitud que siente hacia su club de toda la vida. Consciente de lo que significa ser agradecido y no olvidar a los demás, Miguel es el amigo ideal para todo aquel que necesite un amigo en quien confiar. Sí, Miguel será un atleta de grandes registros, pero, por encima de esto, es un hombre de enormes valores pues bien sabe que es lo único que tenemos y que prevalecerá en el tiempo. Es todo un lujo saber que hoy ha salido corriendo del trabajo para compartir con nosotros un poco de su tiempo y su cercanía.

(Entrevista realizada en colaboración con Sergio Carro Rodríguez, atleta del Club Atletismo Suanzes de San Blas)

¿Cómo y cuándo empezaste en el atletismo? ¿Cómo conociste a tu entrenador?

Yo empecé aquí en Suanzes, de niño. La única actividad en la que podía ser más o menos competitivo era correr y, como desde pequeño me ha gustado mucho competir, me apunté. Sin embargo, no siempre estuve vinculado a este deporte dada mi curiosidad por probar otros, de ahí que hubo un tiempo en que lo dejé. Lo practiqué un año, lo dejé, luego volví… hasta que volví definitivamente, hace ya unos diez años, y no he parado desde entonces.

¿Alguna vez has entrenado sin entrenador?

Sí, y no me fue demasiado bien -ríe con ironía-. Me fue bien durante un tiempo hasta que exploté, exploté porque iba sin cabeza. Y yo soy licenciado en Educación Física, pero hasta los buenos entrenadores que son atletas tienen su propio entrenador. Auto entrenarse es muy complicado, hay que ser muy disciplinado y tener las cosas muy claras y, con todo, pienso que la percepción sobre uno mismo siempre va a ser muy subjetiva. Probablemente sea de más ayuda tener ojos fuera de ti, que puedan valorarte de manera objetiva.

¿Cuántas horas le dedicas al día al entrenamiento? ¿Y al descanso? 

Al descanso mucho menos de lo que debería -se ríe con alegría-, pero al entrenamiento, aproximadamente, una hora y media o dos horas; depende de si me toca trabajar fuerza o correr.

¿A quién le debes la elección de tu deporte? 

Principalmente -duda con aire pensativo-, a que se me da bien y me gusta. Debérselo, probablemente se lo debo al hecho de que Canillejas es un barrio de corredores. Yo veía a Fabián Roncero, coincidía aquí en el club Suanzes con Isidro y Pueyo… y pienso que fue la suma de todo, de muchas circunstancias, lo que hizo que me decantara por este deporte; no creo que exista un único motivo.

Entonces, ¿nunca hubo un referente claro para ello en tu vida?

Sí, Fabián Roncero.

¿Cómo consigues compatibilizar tu día a día con el entrenamiento? 

Por suerte, correr es una actividad que tampoco requiere de mucho tiempo. Al final, los que hacen ciclismo u otros deportes que precisan de más desplazamientos lo pueden tener más complicado. En el caso de correr, con una hora o dos horas al día puede que el trabajo esté hecho. Tampoco tengo hijos ni pareja por lo que, en principio, me puedo organizar bien.

¿Cuál ha sido el título que más ilusión te ha hecho ganar? ¿Por qué?

Quiero creer que aún está por llegar: el título de campeones de Madrid de Cross por clubes. Y es lo que creo. Dicho esto, como soy de la “escuela” de Fabián Roncero, me preocupan más las marcas que los títulos. Por esto, lo que más ilusión me hizo en su momento fue bajar de los 15 minutos en 5.000m.

¿Y la carrera que más ilusión te hace en el año?

Pues, probablemente, la San Silvestre Internacional y el Cross de clubes.

¿Tienes manías confesables en competición? ¿Te consideras supersticioso? 

No, tengo rutinas. No creo que haya nada que sea una manía. Nada de pensar en que me tenga que atar las zapatillas “justo así” o llevar “no sé qué o no sé cuántos”, no. El día antes y el mismo día de la carrera, intento tener un poco más de descanso y llegar con tiempo suficiente para calentar con tranquilidad.

¿Y crees que hay gente que pueda considerar una “manía” lo que para ti es una rutina?

Sí, lo más seguro es que sí, si me pusiera a pensar… no sé. A mí me gusta calentar mucho y hay gente a la que no le gusta calentar casi nada. Me gusta saber dónde está la salida, cuál es el recorrido, haberme releído el reglamento… Son detalles que me gusta tener controlados y seguro que hay para quien es una manía, pero no lo sé.

¿Qué aspectos valoras más a la hora de elegir una camiseta para tus carreras?

Para las carreras, me pongo la camiseta del club porque es la que más me gusta de todas las que he tenido y la que mejor me viene. Es cierto que para correr distancias largas, con calor, es un poco gruesa, pero a mí la ropa del club me gusta mucho.

¿Qué te gusta hacer cuando no estás con ropa de deporte? ¿Alguna comida que ames y a la que tengas que renunciar por los entrenamientos? 

Renuncio a algunas comidas porque soy celíaco. Beber, casi sólo bebo agua porque me gusta mucho. En cuanto a la comida, sí me doy caprichos: como mucho chocolate, muchas galletas… Sinceramente, no puedo decir que tenga una dieta tan de deportista. Cada vez intento cuidarme un poco más, comer más fruta y más equilibrado, pero no, no soy el ejemplo a seguir en este sentido.

¿Tienes algún proyecto en marcha o que vayas a comenzar?

La verdad es que no, me encuentro muy cómodo en mi zona de confort. No tengo ningún complejo para admitir que estoy muy bien como estoy y no tengo intención de ir más allá, por ahora. Como estudié Educación Física y estoy trabajando en una fábrica, en ocasiones me digo que podría hacer algo más o, al menos, distinto, pero estoy bien y me gusta la rutina.

Si tuvieras que elegir un deportista del que aprender ¿quién sería? 

Hombre, hay que barrer para casa: me quedo con Fernando Carro.

¿Dónde encuentras la motivación día a día para alcanzar o intentar alcanzar todo lo que te propones?

Mira, antes del confinamiento pensaba que corría porque soy muy competitivo y me gusta competir. En cambio, cuando nos dejaron salir de casa me di cuenta de que me gustaba entrenar sin más. Y es que en ese preciso momento no sentí motivación como tal, sino más bien una profunda alegría por saber que me gusta entrenar aunque no haya competiciones. En definitiva, esto es una afición; quien necesite mucha motivación para entrenar igual tiene que pensar en buscarse otra cosa.

De modo que corres por algo más allá de la competición.

Sí, por socializar, por viajar, por… tampoco sé si “más allá” de nada. Ahora hay una corriente que está muy de moda en esto del running (que a mí no me gusta llamarlo así) que va de darse demasiada importancia, como si hiciéramos algo que realmente no hacemos. Practicamos una afición como otra cualquiera; correr es igual de respetable que tocar el violín, que pintar o que jugar a los bolos. No, no comparto esa idea de ahora de que correr te hace mejor que los demás. No me gusta nada eso.

Cuando las cosas salen como esperas, ¿de quién te acuerdas? ¿Y cuando no?

Más que de quién, de qué: de otras veces que no salían como esperaba y que aun así lo seguí intentando, de no haberme rendido cuando las cosas no me salían bien, de cuando estuve lesionado durante un tiempo prolongado, de cuando tuve anemia y no lo sabía…  Procuro buscar el recuerdo de momentos en los que las cosas no iba nada bien y, a pesar de todo, seguía intentándolo.

Aunque, pensándolo bien, también me acuerdo de gente: cuando las cosas no salían nada bien porque estaba siempre lesionado y fastidiado, me acordaba de Griñán y de Chacón. Estos, con cuarenta y pico años, estaban casi en su mejor momento y a mí este recuerdo me sirvió mucho, me dio mucha fuerza tener tales referentes en el club. Me gustaría mandarles mucho ánimo, ahora que tampoco están en su mejor momento, sufriendo algunas molestias físicas. También quiero acordarme de Calero y de David Rodríguez.

¿De esos momentos se puede sacar tu mayor fuerza?

Por supuesto que sí. En el momento en el que te sucede algo malo, es evidente que no puedes ver el lado positivo de ello. De hecho, ahora mismo tengo molestias físicas y no es nada agradable, no es algo que te haga pensar “qué bien porque esto me da una oportunidad de superarme”. No obstante, gracias a los bajones he aprendido a regularme en carrera, tengo al entrenador que tengo porque me atreví a dar el paso cuando debí hacerlo… Cuando todo te va relativamente bien pierdes la perspectiva de las cosas, y es cierto que los baches vienen bien para volver a disfrutar de todo lo que haces como si fuera la primera vez.

¿Has notado físicamente tus bajones psicológicos?

Tengo la suerte de no sufrir bajones psicológicos a menudo. Puedo tener un día malo, o dos días malos, y se me pasa. Por fortuna, en la vida tampoco he tenido golpes demasiado duros como para haberme hundido o quizás los haya sabido gestionar. Las ocasiones en las que he estado mal por algo, ha sido incluso beneficioso para mí a nivel deportivo porque he corrido con más fuerza y me ha ido mejor. Aun así, prefiero correr feliz la verdad porque… -suelta un suspiro de alivio-.

¿Puedes darnos una definición de lo que significa ser sostenible? ¿Qué supone en tu vida diaria (hábitos…)?

Para mí, ser sostenible significa no generar déficit con nuestras acciones en el planeta a lo largo del tiempo, con nuestra huella, reduciendo o al menos limitando la degradación de la Tierra. Dicho esto, sinceramente, me parece una utopía y dudo que lleguemos a alcanzar una sostenibilidad real.

¿Has probado o probarías nuevas prendas fabricadas a partir de fibras naturales y sostenibles, concretamente de bambú?

Tengo dermatitis atópica y, si me fueran bien, sí. Si me fueran bien, si con el sudor no me irritaran y demás, no dudaría en probarlo.

¿Tienes algún lema de vida? ¿Cuál?

Pues no, no tengo uno en especial. Quizá “vive y aprende” sería uno de ellos y viene de una canción de los Cardinals. Si tuviera que elegir otro, este sería “si piensas demasiado en la meta no disfrutarás del camino”.

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